lunes, 9 de noviembre de 2015

TEMA 2.

ARISTÓTELES:

Aristóteles.

LA REALIDAD Y EL CAMBIO. 

Aristóteles, siguiendo a Sócrates y Platón, defiende que el ser humano está hecho para la ciencia y que ésta constituye un conjunto de afirmaciones necesarias, inmutables y eternas. Trata de fundamentar esta postura pero en una dirección distinta, ya que la de su maestro plantea una serie de problemas que este soluciona trasladando la dualidad de mundos platónica al interior de las cosas mismas. Para Aristóteles, lo real sólo se puede explicar mediante una unión indivisible entre la Idea, la forma y la materia física. Todas las cosas están constituidas por dos principios: LA FORMA, es el elemento que lo configura, no se trata de su figura geométrica, sino del factor específico que les impone una determinada estructura inteligible, le proporciona una esencia y unas actividades determinadas. LA MATERIA consiste en sus elementos físicos, de aquello de lo que están hechos, la materia de todos los seres es siempre la misma y se constituye de tierra, agua, aire y fuego. La materia y la forma solo se distinguen mediante abstracción, puesto que componen una verdad única. Así pues, para Aristóteles lo real es lo individual, el ser que tiene una unidad intrínseca entre materia y forma, la sustancia individual. La característica esencial de este ser individual es el cambio, hay cuatro tipos: Sustancial, conversión de una realidad en otra; Cuantitativo, aumento o disminución física del objeto; Cualitativo, mutación o alteración en las cualidades de un cuerpo; y Local o cambio de lugar en el espacio. Aristóteles intenta descifrar cómo se produce el cambio, para ello son necesarios tres principios, un sustrato, una forma y una privación. En todo cambio hay algo que permanece, es el sustrato; y sobre él se produce el cambio, el sustrato adquiere mediante el cambio una forma de la que antes se encontraba privado. Para explicarlo mejor, Aristóteles emplea dos términos: Acto y Potencia. Potencia es poder ser, capacidad para poder llegar a ser algo que es por naturaleza y acto es ser actualmente, características dadas que constituyen cada ser en un momento determinado. Movimiento es, pues, el paso de la potencia (poder ser) al acto (ser). También trata de explicar por qué se produce el cambio. Distingue cuatro tipos de causas: dos intrínsecas que son la causa material, constituida por la materia o sustrato en el que se produce el cambio, y la causa formal, viene dado por la forma, aquello a lo que se llega en el cambio. Y dos extrínsecas que son la causa eficiente o el iniciador que pone en marcha el proceso; y la causa final, aquello para lo que se produce el cambio, puesto que Aristóteles tiene una visión teológica (finalista) del mundo, Aristóteles piensa que es necesario un motos que ponga en marcha el proceso del cambio. Pero si el motor de cada ser individual necesita de otro para poder moverse, y éste a su vez de otro, etc. No se puede proceder así hasta el infinito, por lo que es necesario admitir la presencia de un motor inmóvil que no necesite de otro para ser movido y que carezca de potencia (acto puro).

EL SER HUMANO. 

Aristóteles difiere con su maestro en cuanto al problema del ser humano, para éste el alma humana está tan ligada al cuerpo que hasta desaparece con él, el alma no es sino la forma del cuerpo. Es pues, acto y forma. El cuerpo, por su parte, es instrumento, materia, potencia. El alma no es un ser que pueda subsistir por sí mismo. El alma no es una sustancia, la única sustancia, y lo único realmente auténtico es el ser humano como unión entre cuerpo y alma.
Al definirse el alma como vida, todos los seres vivos tienen alma. Los seres humanos poseen alma racional; los animales, alma sensible; y las plantas, alma vegetativa. Se trata de realidades distintas, cada una de las cuales se caracteriza por su función específica, teniendo la facultad superior todas las cualidades de las anteriores más las suyas propias.

EL CONOCIMIENTO. 

Aristóteles piensa que hay una continuidad total entre el conocimiento sensible y el intelectual, el conocimiento sensible es el origen de todo conocimiento humano. El conocimiento sensible (alcanzado por los sentidos) es la base del conocimiento intelectual (alcanzado por la razón). Es decir, proporciona los materiales que van a servir para la elaboración del conocimiento intelectual, por lo tanto, cuando Aristóteles habla de la primacía del conocimiento intelectual sobre el sensible, se refiere a una primacía de importancia, no temporal. Lo universal se obtiene de lo particular mediante un proceso de abstracción: Cuando el ser humano capta por los sentidos un objeto, se crea una imagen individual del objeto en su materia, pero el entendimiento agente vuelca su actividad sobre esa imagen, descubriendo su forma. El entendimiento agente llena al acto la universalidad que está presente en la imagen. Después pasa la forma extraída de la imagen al entendimiento pasivo que consigue conocer lo universal.


ÉTICA:

Aristóteles afirma que cada actividad tiende a un fin, y que las actividades humanas persiguen fines muy diversos, pero el fin último del ser humano es la felicidad, puesto que esta se busca por sí misma, mientras que las demás cosas se buscan para tratar de alcanzarla. La felicidad se identifica con el amor, la fama, la riqueza y la salud, pero no reside en estas cosas, sólo es un medio para alcanzarla, ya que todas estas cosas son necesarias para poder ser feliz. Lo que de verdad proporciona felicidad es una realización que le es propia a cada individuo. La felicidad es saber vivir conforme a la virtud, la excelencia en la realización de la función propia.
Puesto que hay dos tipos de almas, hay dos tipos de virtudes. En relación con la parte apetitiva o volitiva, el alma se da la virtud moral o ética, que es el hábito de decidir lo mejor, para ello debe buscar el término medio adecuado entre dos extremos, uno por defecto y otro por exceso, que constituyen dos vicios. En relación con la parte pensante del alma hablamos de virtudes intelectuales, que pueden ser de dos tipos. Prácticas, la prudencia, que es la virtud que le dice al ser humano cuál es el término medio adecuado, marca el rumbo de la virtud ética o moral. Y virtudes intelectuales, como la contemplativa, a ella corresponden las actividades más elevadas del ser humano (razón), tiene como objetivo la captación de la verdad, la sabiduría. La sabiduría no sirve para nada más allá de sí misma, es un fin en sí misma (un bien), por eso constituye el fin más elevado al que el ser humano se puede dedicar, y la máxima felicidad.

POLÍTICA:

El ser humano es un ser social por naturaleza, posee lenguaje, la palabra, y puesto que la naturaleza no hace nada sin razón, que los seres humanos tengan palabra, debe tener alguna finalidad, que es diferenciar mediante el diálogo lo justo de lo injusto, y los valores morales, aspectos que sólo tienen sentido dentro de la sociedad, por tanto el hombre es un ser social por naturaleza. El hombre no puede ser insocial por naturaleza, ya no sería un hombre, sería o una bestia o un Dios. La polis, la ciudad estado es la sociedad "perfecta" autosuficiente, es posterior temporalmente al individuo, la familia y la aldea, aunque lógicamente es anterior a todas ellas (en cuanto a importancia), ya que "el conjunto es necesariamente anterior a las partes". Para Aristóteles lo más importante es que las ciudades proporcionen seguridad a sus habitantes para poder vivir bien. Establece tres tipos de organización posibles: monarquía, aristrocacia y democracia cuando se encargan del bien común, que se vuelven injustas y se transforman en: tiranía, oligarquía y demagogia cuando piensan en el bien propio.

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